El origen del uso de los ácidos

Los ácidos en la belleza se utilizan hace más de 200 años, las mujeres teniéndolos en sus rutinas de belleza con tal de tener una piel más suave. Uvas, leche, cítricos, manzanas y caña de azúcar poblaban sus cosméticos. La razón: los AHAs (alfa-hidroxiácidos) que tanto se habla ahora.

Se ha comprobado que estos productos los contienen, y se utilizan en pieles secas, para tratar manchas en la piel, arrugas y acné, destinados a cualquier tipo de piel, modificando el tipo de vehículo acorde a cada una.

El enfoque está en el tratamiento cosmético, donde los encontramos en geles, cremas y emulsiones. En nuestras fórmulas, como la Renovadora Suave, Renovadora Media, Renovadora 3 Fuerte y el Gel Renovador, se pueden encontrar dichos ácidos, en las concentraciones de 4,5%, 7,5%, 3% y 7,5%, respectivamente.

El efecto que se destaca es la mejora en la calidad de la piel. Atenúa las manchas generadas por el sol y acné, suaviza la apariencia de arrugas, mejora la elasticidad y firmeza al colaborar con la generación de colágeno. Además, colaboran con el proceso de disminución del grosor de la piel, removiendo la capa superficial y devolviendo el brillo natural, al equilibrar también el sebo producido.

Su uso es simple: con la piel lavada y perfectamente seca, se colocan una vez o dos por día, y se recomienda el uso durante un año. De todos modos, en el período de tan solo un mes, los efectos ya son visibles.

Para el tratamiento cosmético, la venta es libre, y se tienen concentraciones de entre 1-9% de AHAs, pero mayores concentraciones, son indicadas y controladas exclusivamente por médicos.

Contrario a lo que se cree, no fotosensibilizan la piel. Y estadísticamente, no son tóxicos. El picor que se siente al principio del tratamiento es normal, y va aplacando con el tiempo.

Son utilizables a nivel de los párpados, pero no en mucosas o cerca de ellos, como serían boca y ojos. Y se deben utilizar en pieles de personas mayores a 14 años.

Mujeres embarazadas pueden utilizarlos.

Contraindicaciones: Las personas alérgicas o con piel sensible, deben ser cuidadosas con su uso, debido a que su origen es natural. Como serían, el principal, glicólico, a partir de la caña de azúcar, el láctico a partir del suero de leche, ácido cítrico de los cítricos, málico de la manzana, tartárico de las uvas, y el salicílico a partir del sauce blanco y tomate.

Cada ácido tiene un tamaño y función diferente

Glicólico: es el que tiene la molécula más chica, por lo cual penetra mejor y más profundamente. Se puede utilizar en todo tipo de pieles. Sirve como iluminador, reafirmante, y ayuda con la apariencia de arrugas

Láctico: de molécula mediana, es especialmente suave para sensibles y es utilizable en verano. Y en bajas dosis, es súper hidratante.

Cítrico: es aquel con la molécula más grande, por lo cual la penetración es más compleja y aumenta su inocuidad. Ideal para pieles reactivas, sensibles, rosáceas, y utilizable en verano.

Málico: colabora con glicólico para la firmeza de la piel, y al asociarse colabora con el tratamiento del acné.

Tartárico: favorecer firmeza, para pieles acneicas.

Salicílico: es un ácido mucho más fuerte, destinado a acné y sus secuelas. Ayuda con la apariencia de poros dilatados, y es un iluminador de la piel. Combinado con el glicólico, es un excelente Booster.

Los primeros cinco conforman los AHAs, el Salicílico es el único BHAs, y sumados, conforman los PHAs.

Cabe destacar, que desde un punto de vista químico, las fórmulas que contienen AHAs, deben tener las siguientes características para evitar efectos adversos:

-          No contener aceites.

-          No contener sustancias comedogénicas.

-          Estar debidamente neutralizados.

-          Haber sido obtenidos naturalmente, no por síntesis.

Al día de hoy, los ácidos se destacan por su acción de exfoliantes químicos. Se conoce mucho: estimulan la renovación celular para la remoción de la capa superior de la epidermis, donde se pueden encontrar células muertas. Esta acción ayuda a clarificar la piel, activar la producción de colágeno natural y elastina, y mejorar la circulación sanguínea. Esta combinación logra suavizar la superficie epidérmica, y regeneración rápida del tejido.

                                                                                                                                                                   

En Le Spa by CL45, Sofitel Recoleta, se ubican nuestros gabinetes y realizamos peelings mild, medium y deep, utilizando ácidos naturales y en varias concentraciones para todo tipo de pieles y edades.